Desarrolle confianza en la escritura desde una edad temprana a medida que su hijo traza formas simples y sus nombres; simplemente imprima, tome un lápiz y listo.
Por qué funciona:
Su hijo fortalece el control de la motricidad fina y el agarre del lápiz para tener éxito antes de escribir.
Refuerzan el reconocimiento de formas y el vocabulario mientras siguen trazados claros.
Realiza una actividad de bajo nivel de preparación que se adapta a los centros, al trabajo matutino, a las tareas escolares o a la terapia.
Una práctica atractiva y repetible aumenta la concentración y la independencia en solo unos minutos.